Álvaro Barrantes

El pueblo de los Ogoni, indígenas originarios del delta del Niger, en el sureste de Nigeria, lleva años luchando contra las grandes empresas petroleras asentadas en sus terrenos desde hace muchas décadas.
La falta de conservación de las tuberías, los escapes de hidrocarburos y la extracción ilegal del crudo ha tornado este espacio natural en un infierno de lodo negro.
Aguas y tierras están contaminadas, no se puede cultivar ni pescar, y la media de edad en estas comunidades no sobrepasa los 45 años de edad.

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